Un interruptor magnetotérmico es un tipo de interruptor automático que integra en un mismo aparato la protección térmica contra sobrecargas prolongadas y la protección magnética contra cortocircuitos. Por eso se utiliza como elemento principal de protección de líneas en cuadros eléctricos de vivienda, terciario e industria, donde habitualmente trabaja junto a un diferencial, garantizando que el circuito quede desconectado cuando la corriente supera los valores establecidos por diseño.
Número de polos de un interruptor magnetotérmico
Dentro de esta categoría se agrupan distintos tipos de interruptores magnetotérmicos unipolares, bipolares, tripolares y tetrapolares, además de configuraciones 1P+N y 3P+N. Un magnetotérmico unipolar (magnetotérmico 1 polo) o un interruptor automático unipolar se emplea en circuitos monofásicos donde solo se corta la fase. El magnetotérmico bipolar (magnetotérmico 2 polos), también referido como interruptor magnetotérmico bipolar o automático bipolar, permite seccionar fase y neutro de manera simultánea. Cuando el circuito es trifásico sin neutro se utiliza un magnetotérmico tripolar (magnetotérmico 3 polos), mientras que en instalaciones trifásicas con neutro lo habitual es recurrir a un magnetotérmico tetrapolar (magnetotérmico 4 polos), que protege las tres fases y el neutro.
Intensidades de un interruptor magnetotérmico
Las intensidades disponibles cubren un rango muy amplio. Existen modelos de 0,5 A, 1 A, 2 A, 3 A o 4 A, muy utilizados en circuitos de mando y control, y también calibres intermedios y altos como 6 A, 10 A, 16 A, 20 A, 25 A, 32 A, 40 A, 50 A, 63 A, 80 A, 100 A o 125 A, adecuados para líneas de fuerza, alimentación de subcuadros y aplicaciones de potencia. La elección de la intensidad de un interruptor magnetotérmico debe hacerse siempre en función de la sección del conductor y de la corriente de diseño del circuito, evitando sobredimensionar el calibre para no perder protección frente a sobrecargas.
Curvas de disparo de un interruptor magnetotérmico
Otro aspecto clave a la hora de elegir un interruptor magnetotérmico es la curva de disparo. La curva B se utiliza en circuitos con cargas muy sensibles, donde se desea un disparo rápido ante pequeños picos de corriente. La curva C es la más extendida en instalaciones residenciales y terciarias, y se considera de uso general para la mayoría de receptores estándar. La curva D está pensada para cargas con fuertes corrientes de arranque, como motores, transformadores u otras cargas inductivas, permitiendo picos más elevados antes de disparar. Además, algunos modelos especiales disponen de curva MA, en la que la protección es exclusivamente magnética y se destina a aplicaciones específicas de protección frente a cortocircuitos.
En instalaciones con variadores, electrónica sensible o riesgo de disparos intempestivos, puede ser recomendable complementar la protección con un diferencial superinmunizado para mejorar la continuidad de servicio.
Poder de corte de un interruptor magnetotérmico
Junto con la curva, es importante considerar el poder de corte del interruptor automático, es decir, la corriente máxima de cortocircuito que el dispositivo puede interrumpir de forma segura. En función de la gama existen magnetotérmicos con poderes de corte de 6 kA, 10 kA, 15 kA, 25 kA, 36 kA, 50 kA, e incluso valores superiores en ciertos modelos. Este dato debe ser compatible con la corriente de cortocircuito prevista en el punto de instalación. También hay versiones específicas de interruptor magnetotérmico para corriente continua (DC), así como soluciones de automático diferencial que combinan protección magnetotérmica y diferencial en un mismo aparato, además de familias diseñadas para aplicaciones con mayores exigencias de servicio o selectividad.
En instalaciones expuestas a picos de tensión o maniobras en red, también es recomendable complementar la protección con un protector sobretensiones en cabecera.
Cuando se instalan varios aparatos modulares en el mismo cuadro, el uso de un peine cuadro eléctrico facilita un conexionado más ordenado, rápido y seguro entre dispositivos.
En resumen, la combinación adecuada de número de polos (unipolar, bipolar, tripolar o tetrapolar), intensidad nominal, curva de disparo (B, C, D o MA) y poder de corte permite seleccionar el interruptor magnetotérmico o interruptor automático más apropiado para cada circuito, desde pequeñas líneas de iluminación hasta alimentaciones principales de cuadros y líneas trifásicas de potencia.