El relé térmico es un dispositivo esencial para la protección de motores eléctricos en aplicaciones industriales, comerciales y de automatización. Su función principal es detectar sobrecargas prolongadas y fallos de fase que puedan provocar el calentamiento excesivo del motor, reduciendo su vida útil o provocando averías irreversibles. El relé térmico actúa interrumpiendo el circuito de mando del contactor, deteniendo el motor antes de que el daño ocurra. Por ello, es un complemento indispensable en cualquier sistema de arranque directo o combinación contactor + relé térmico, así como en montajes donde también interviene un guardamotor para la protección del motor.
¿Cómo funciona un relé térmico? Principio bimetálico y protección del motor
El funcionamiento del relé térmico se basa en un sistema bimetálico. En su interior existen tres láminas metálicas que se deforman al calentarse por efecto del paso de corriente. Esta deformación acciona un mecanismo que abre el circuito de mando, provocando el disparo del contactor. Al abrirse el contactor, el motor queda protegido frente a sobrecargas sostenidas.
Los relés térmicos incorporan:
- Ajuste preciso mediante rueda graduada.
- Compensación térmica, para evitar disparos falsos.
- Función de rearme manual o automático.
- Contactos auxiliares NA/NC para señalización del disparo.
- Botón de test para verificar funcionamiento.
Este sistema es especialmente eficaz para motores que trabajan en ciclos continuos, arranques frecuentes o cargas variables, donde la sobrecarga es uno de los fallos más comunes.
Tipos de relé térmico: clases, rangos de ajuste y compatibilidades
Los relés térmicos se clasifican principalmente por:
Clase de disparo: Los modelos más extendidos son Clase 10A, ideales para motores estándar.
Rango de ajuste de corriente: Cada relé térmico cubre un intervalo concreto (por ejemplo, 4–6 A, 7–10 A, 23–32 A…), lo que permite adaptarse exactamente a la corriente nominal del motor. En nuestro catálogo encontrarás rangos desde 0.1 A hasta 140 A, cubriendo prácticamente cualquier potencia industrial.
Compatibilidad con el contactor: Un relé térmico no trabaja solo; se monta directamente bajo un contactor, formando un bloque compacto.
Cómo elegir un relé térmico: guía técnica práctica
Para seleccionar el relé térmico adecuado, es necesario:
1. Conocer la corriente nominal del motor (In)
Debe elegirse un relé cuyo rango de ajuste incluya exactamente la In del motor.
2. Seleccionar la compatibilidad con el contactor
El relé térmico se monta bajo el contactor, por lo que deben corresponder a la misma serie (LRD con TeSys D, LR2K con TeSys K…).
3. Evaluar el tipo de servicio del motor
En motores de arranques frecuentes o cargas variables es fundamental elegir una clase 10A.
4. Entorno de instalación
La compensación térmica protege ante variaciones de temperatura ambiente, pero en entornos extremos puede requerirse un relé electrónico.
5. Ver si se requiere rearme automático o manual
El rearme manual es más seguro para la mayoría de aplicaciones industriales.